Libres seremos...
“…Libres seremos el día que la tierra sea nuestra…”Así rezaba el himno de la Izquierda Unida peruana (IU). Lo recuerdo bien porque lo cantaba cuando niño.
Aquella frase tenía una doble alusión.
En un sentido puntual, aludía a la lucha del campesinado en contra de los grandes hacendados por la propiedad de la tierra.
En un sentido más amplio, era una referencia a la conquista del poder político del Estado por parte de la clase trabajadora (“el pueblo”) a la que la IU pretendía representar.
Hoy, intento una relectura de dicha frase, porque ciertamente creo que merece la pena ya que se trata de una aseveración muy inspirada: la relación entre Libertad y Pertenencia a la Tierra para con la Humanidad.
Centrémonos: ¿De quién es la Tierra?
Actualmente, me parece que la respuesta más apropiada es: de nadie. La Humanidad entera (si se quiere, a un nivel sistémico) no ha sido capaz de controlar a tiempo los efectos de destrucción del ecosistema y aparentemente el camino es irreversible, a menos que se ejecuten radicales decisiones políticas.
Solamente si se cumpliese esto último la Tierra podría “ser nuestra”. Pero nuevamente, precisamos aquí una aclaración. ¿la Tierra debe pertenecer a los humanos? ¿la Tierra puede pertenecer a los humanos?. Todo lo que la Humanidad es procede de su relación con la Tierra y a ella se dirige en un vínculo tan interminable, como inevitable y esencial.
Somos animales racionales y nuestra capacidad relativa mayor de uso de la Tierra (relativa al resto de la zoología) apenas nos faculta para “apropiarnos” en forma limitada de ella, de otra forma no podemos poseerla, ya que terminamos por destruirla.
Luego, para que la tierra sea “nuestra” (de los humanos) la contraparte indispensable es que nosotros seamos a su vez parte de ella.
Y finalmente: la Libertad. Si la Tierra nos es esencial, solamente en una sana relación con ella podremos ser libres.
Obviamente, esto no supone, dejar de lado el abordaje de los conflictos sociales que inspiraron al Himno de la Izquierda Unida peruana.
Muy por el contrario, la búsqueda de la Libertad tal como la concibo debe darse en simultáneo -a nivel personal y político- construyendo una sociedad con Igualdad y Justicia Social. De otra forma, la Libertad no pasa de ser una ilusión, pues la humanidad no podría estar en paz consigo misma.
Y ciertamente tampoco podría estarlo con la Tierra.
Tengo Fe en que aún estamos a tiempo de poder llegar a ese prometido Día en que Libres seremos.


