viernes, setiembre 26, 2008

Libres seremos...

“…Libres seremos el día que la tierra sea nuestra…”

Así rezaba el himno de la Izquierda Unida peruana (IU). Lo recuerdo bien porque lo cantaba cuando niño.

Aquella frase tenía una doble alusión.

En un sentido puntual, aludía a la lucha del campesinado en contra de los grandes hacendados por la propiedad de la tierra.

En un sentido más amplio, era una referencia a la conquista del poder político del Estado por parte de la clase trabajadora (“el pueblo”) a la que la IU pretendía representar.

Hoy, intento una relectura de dicha frase, porque ciertamente creo que merece la pena ya que se trata de una aseveración muy inspirada: la relación entre Libertad y Pertenencia a la Tierra para con la Humanidad.

Centrémonos: ¿De quién es la Tierra?

Actualmente, me parece que la respuesta más apropiada es: de nadie. La Humanidad entera (si se quiere, a un nivel sistémico) no ha sido capaz de controlar a tiempo los efectos de destrucción del ecosistema y aparentemente el camino es irreversible, a menos que se ejecuten radicales decisiones políticas.

Solamente si se cumpliese esto último la Tierra podría “ser nuestra”. Pero nuevamente, precisamos aquí una aclaración. ¿la Tierra debe pertenecer a los humanos? ¿la Tierra puede pertenecer a los humanos?. Todo lo que la Humanidad es procede de su relación con la Tierra y a ella se dirige en un vínculo tan interminable, como inevitable y esencial.

Somos animales racionales y nuestra capacidad relativa mayor de uso de la Tierra (relativa al resto de la zoología) apenas nos faculta para “apropiarnos” en forma limitada de ella, de otra forma no podemos poseerla, ya que terminamos por destruirla.

Luego, para que la tierra sea “nuestra” (de los humanos) la contraparte indispensable es que nosotros seamos a su vez parte de ella.

Y finalmente: la Libertad. Si la Tierra nos es esencial, solamente en una sana relación con ella podremos ser libres.

Obviamente, esto no supone, dejar de lado el abordaje de los conflictos sociales que inspiraron al Himno de la Izquierda Unida peruana.

Muy por el contrario, la búsqueda de la Libertad tal como la concibo debe darse en simultáneo -a nivel personal y político- construyendo una sociedad con Igualdad y Justicia Social. De otra forma, la Libertad no pasa de ser una ilusión, pues la humanidad no podría estar en paz consigo misma.

Y ciertamente tampoco podría estarlo con la Tierra.

Tengo Fe en que aún estamos a tiempo de poder llegar a ese prometido Día en que Libres seremos.

martes, setiembre 16, 2008

Esoterismo: una introducción

Poco comprendido y con frecuencia subestimado por la Modernidad, el Esoterismo ha sido y sigue siendo un componente social gravitante en espacios públicos y privados de nuestras sociedades.

Quisiera a continuación referir algunas breves palabras introductorias sobre el Arte Esotérico.

La Práctica Esotérica tal como la entiendo es una aproximación intuitiva a la Realidad basada en convenciones (códigos) socio-culturales.

Obviamente, no es una aproximación de carácter científico, ni pretende serlo.

Todo resultado adivinatorio arroja como resultado una ilustración del objeto a explicar de naturaleza fundamentalmente artística.

Es por ello, que es usual –y correcta- la expresión “Arte Esotérico”.

Cada disciplina adivinatoria tiene su propósito particular. Es por que ello la variación de una a otra no sólo se encuentra en las formas sino principalmente en el fondo. Esto se hace más patente cuándo pasamos de una tradición histórico-cultural a otra.

Aún así, el acto esotérico canónicamente en tanto Arte (Techné), siempre va a presentar, tres grandes personajes y dos grandes momentos. A saber:

I. Personajes

1) El Paciente: El Individuo que asiste a una práctica esotérica a fin que de verse sometida a un tratamiento conducente a realizar alguna aspiración personal. Tal sumisión debe ser voluntaria, caso contrario no solamente estaríamos actuando de manera reprobable éticamente, sino además de modo dudoso en el mero sentido artístico – esotérico.

2) El Operador Mágico: la Persona que va a ejecutar el Acto Esotérico. El Operador ha de realizar los deseos del Paciente valiéndose de sus recursos artísticos que pueden ser variados, pero deben reunir al menos dos condiciones: basarse en alguna tradición cultural y recurrir a algún elemento mágico.


3) Elemento Mágico: Es todo elemento sobrenatural que tiene atributos definidos por tradición cultural (siendo ante todo, la propia característica de “sobrenatural” en sí misma ya una definición cultural).

II. Momentos

1) La Conexión entre el Plano de Realidad Base con “Otra Realidad”, Plano de Realidad Anhelada a la cual el Paciente busca ingresar para satisfacer algún deseo (que puede ser, aspiración de conocimiento o de materialización).

2) La Desconexión. El Momento del Retorno pleno a la Realidad Base. Aquí el Paciente nunca tendrá total certeza racional de los logros adquiridos en el trance de la Conexión.

Esto último es muy importante, pues el mantener un margen de irracionalidad o “racionalidad alternativa” es clave para no desnaturalizar la práctica esotérica (caso contrario, ella se expondría a pretensiones de validez de carácter científico que no vienen al caso).

El Operador en todo caso debe conducir a que las certezas se centren en la dimensión de lo sensible, al tiempo que la dimensión propiamente racional del Paciente debe quedar cubierta con un sensato velo de dudas.

¿Cuál es el sentido del Arte Esotérico?. Definitivamente ha de tenerlo. El simple hecho que se mantenga a través de siglos y culturas da fe de su relevancia social. No es el propósito de este breve artículo disertar sobre esta gran interrogante, aquí simplemente pretendíamos exponer sobre los ítems generales de la materia a fin de tener un punto de partida para una serie de reflexiones que vamos a desarrollar más adelante sobre el particular.

En todo caso, adelantamos que a nuestro entender el Esoterismo nos merece nuestro mayor respeto desde diferentes enfoques: como Arte, como Fenómeno Social, como Función Social, como Habilidad Cultural, etc…

Gracias por su atención.

martes, setiembre 02, 2008

El Héctor: Libertad y Ley

Fue en 1985, yo tenía once años de edad. Esa mañana de abril, primer día de clases en mi nuevo colegio conocí a la ley.

Sucedió que a todos los alumnos nos repartieron un documento de alrededor de treinta páginas, todas llenas de párrafos que señalaban explícitamente y en un lenguaje diáfano nuestros derechos y deberes como estudiantes.

Aquél evento fascinante marcó un antes y un después en mi vida. Por primera vez pude tener una noción que por encima del arbitrio de los adultos existía un orden superior común a la sociedad.

Por supuesto que la elaboración de dicha noción tardaría años en tomar cuerpo, pero se había sembrado ya la semilla. En lo inmediato, el Reglamento del Colegio significó para mí el final de una edad de angustias escolares en la cual nunca estaba seguro cómo las autoridades reaccionarían ante un acto mío cualesquiera (incluso aquellos meritorios).

Terminada la primera semana de clases, ya había prácticamente memorizado el mentado código y respiré, saboreé, sentí, aquello que en el anterior centro de estudios se mentaba a perversamente a diestra y siniestra: la Libertad.

La primera gran lección que aprendí en el Colegio Héctor de Cárdenas fue que la Libertad es posible y que viene de la mano con la responsabilidad individual y el orden en comunidad

Más adelante, aprendería más lecciones sobre la convivencia social: los Evangelios, los Derechos Humanos, la Constitución, las aproximaciones básicas de interpretación filósofico-política de la historia universal y de la peruana, así como de la escena actual.

Y aún más cosas que difícilmente se pueden plasmar en palabras y que competen al ámbito de la amistad, los afectos, las vivencias, aprendí también en el colegio del ictus.

Pero no quiero excederme en este artículo. Aquí solamente pretendía enfocarme en el Colegio Héctor de Cárdenas y su pedagogía de formar individuos libres en forma responsable, o en forma realista que viene al final a ser lo mismo.

Mi gratitud más sincera al Héctor.

FELIZ 25 ANIVERSARIO CEP "HECTOR DE CARDENAS"