Hola Silvis,
Hoy fui al cine a ver "Megan".
Ya sé que piensas que me hace daño ver películas de terror pero créeme que esta película es ligera en ese aspecto.
De hecho es más una propuesta de ciencia ficción mezclada con suspenso (aunque tiene escenas medianamente fuertes).
Creo que te hubiera parecido interesante porque aborda el tema de la educación en tiempos de neoliberalismo.
Una madre adoptiva soltera debe priorizar su estresante trabajo para una gran corporación por encima de la crianza de una niña de 8 años.
La niña, que ha crecido apegada a dispositivos electrónicos, es atendida por una robot con inteligencia artficial (diseñado por su madre putativa) antropomórfica femenina que poco a poco ocupa el espacio material y afectivo que correspondería a su tutora.
Y para complicarlo más todo, hay una suerte de consenso social en que la educación en casa puede reemplazar a la escuela (ello facilita que la robot adopte primariamente el rol de institutriz).
El resultado es, obviamente, espantoso: la niña gana erudición pero no habilidades sociales y para colmo pierde confianza en el entorno humano al refugiar sus sentimientos y procesos de madurez en la robot.
Me ha dejado pensando lo que he visto en sí mismo y también lo observado en dos anécdotas en el cine:
La primera, una madre con su hija que se pone a llorar de miedo durante la proyección. La niña reclama "Mami, esta película de terror" y la señora le responde "Ay hija, no es para tanto, apenitas asusta. ¿Quieres ser una niña fuerte o una niña débil?"
La segunda, otra niña se pasa la proyección entera mirando a su celular desentendida totalmente de la película. De hecho, se la pasa en redes sociales interactuando con gente (¿amigos, amigas?) .
Lo más llamativo es que se trataba de dos niñas de edad similar a la protagonista del filme.
Bueno, luego salí a la calle y atardecía. Pensé en ti con nostalgia hasta que me vino el hambre y fui a la panadería a comprar panes, queso y un postre en base a manzana.
Ya en el depa, me planteé relatarte esto atando mis impresiones (que pueden devenir en reflexiones) acerca de la problemática de la educación en el siglo XXI y sus múltiples aristas.
Por supuesto, haciéndolo orgulloso porque te imagino ya como profesora en Bath y Bristol. No sé si imaginarás lo que puedo llegar a sentir pero créeme que es muy fuerte y sincero.
Besos chica linda,