jueves, agosto 20, 2009

Sangre de Mujer


Dos mujeres frente a frente.

-"Amanda, ¡Miguel se ha puesto mal!"

-"¿Qué ha pasado?"

-"Se desmayó y tenía esto en el bolsillo, mira."

Pazde observa el pomo de Rohypnol con una mezcla de ternura y desazón.

-"Dormirá un par de días quizás. Por lo demás, no le va a pasar nada. Tú tranquila."

-"¿Cómo sabes?. Tú no eres médica."

-"Créeme que sé lo que va a pasar. Yo fui quien le dio estas pastillas a Mik: el frasco sólo tenía tres “pepas”. "

Clau transforma la expresión de su rostro en un instante. Las pupilas se dilatan. Los surcos en las arrugas que bordean sus ojos y labios se aseveran.

-"Amanda ¿Qué está sucediendo?."

-"Vaya, así que finalmente Miguel no te dijo nada . ¡Qué cobarde por dios!."

Tras pronunciar estas palabras, Pazde suspira y enmudece.

Claudia le queda clavando la mirada incisiva a la espera de una respuesta.

Su amiga opta por mantener el silencio y a continuación, por realizar un gesto de invitación a retirarse de su hogar.

La conviviente de Miguel Dapino no puede contener más su emergente cólera.

-"¡Pazde, me vas a decir qué ha pasado entre Ustedes ya mismo!"

-"Cálmate, loca. Te lo haré simple: nos hicimos amigos y luego fuimos amantes. O ya: para que no me sigas preguntado más: tiramos. ¿Satisfecha?."

El primer cachetazo tomó a Amanda por sorpresa –pese a lo previsible que pudiese resultar tal reacción-. Los siguientes golpes y patadas, no.

Claudia la golpeó y gritó a discreción por espacio de diez minutos, hasta que le venció el cansancio.

Entonces, la Arquitecta se arrastró dos metros hasta la puerta entreabierta que daba a la cocina y tomó discretamente un cuchillo.

La Antropóloga, agotada de agredir y chillar, no tuvo el reflejo de impedir que su rival se pusiese en pie.

Dos mujeres frente a frente.

-"¿Pazde? ¿Qué es eso?. No necesitas un cuchillo para defenderte, traidora. Ya no te voy a pegar más. De hecho, para mí, tú estás muerta a partir de este momento. Me voy. Y ni sueñes con Miguel, él es y será mío por siempre."

-"Claudita de los montes, criatura, qué poco me conoces, qué poco conoces de la vida. ¿O ya te olvidaste lo que vivimos en el Colegio? "

-"Cállate traumada de miércoles. Juramos no volver a ese punto nunca más"

-"Ni por Nuestro Señor, ni por la Virgen, ni por el ángel más bello...ni por él: Miguel... Esto es por mi sangre, por la sangre: Mi última palabra para ti, perra"

No fue una puñalada como relataron los vecinos. Fue un certero lanzamiento a la usanza circense el que marcó de por vida a Claudia.

El reloj daba las cuatro y algo. Pronto sobrevendría un rojo amanecer para todos.

2 Comments:

Blogger Nessia said...

Wow, me dejaste boquiabierta. No dejes pasar mucho tiempo. Wow!

11:02 p. m.  
Blogger acevedo said...

Hola.

Esta vez hubo un retraso debido al Viaje, pero ahora retomo el ritmo habitual de actualizaciones.

Que bueno que te esté gustando la historia,

Saludos,

JF

5:35 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home