martes, junio 09, 2009

Angel de las Crisis


Se vistió presurosa y angustiada.

Lo primero que se le vino en la mente fue llamar a Augusto, su Maestro. Necesitaba ayuda.

Era además, lo que correspondía acorde las pautas de la Unión: si un Sanador viola alguno de los principios fundamentales debe inmediatamente poner sus facultades a disposición y someterse a disciplina.

Cogió el celular y marcó el 9-05-12-19-21 (los números hablan por sí mismos, nada parece ser casualidad con Augusto Rocha).

Le contestó Estela. Quedó perpleja.

-"¿Estela?"

- "Hola Amanda"

- "¿Qué haces con el celular del Maestro?"

-"Soy el Angel de las Crisis ¿no?. Es mi función. ¿Lo haz olvidado?"

-"
Hay muchos designios en la Unión, Estela, lo sé y aunque tú no lo creas he estudiado bien los Fundamentos Cósmicos y las Escrituras Terrenales."

-"¿Entonces de qué te sorprendes, Sanadora?"

-"Que tu función sólo se activa en casos de urgencia. ¿Ha pasado algo?."

-"Vaya, parece que el Maestro Rocha no se tomó el trabajo de poner al tanto a su favorita."

-"Estelix... alguna vez fuimos amigas, ya por favor olvida ese asunto."

-"Amandix, cariño, llamas al celular del Maestro justo un domingo por la mañana, como en aquellas épocas, ¿qué quieres que piense?."


-"Que me ha podido pasar algo, que realmente esto es por una emergencia."

-"Vaya, esto es como la fábula de Pedro y el Lobo ¿debo creerte?."

-"Sí, por la Unión."


Estela enmudece unos segundos y replica.

-"Bueno, esto es lo que sucede: el Maestro anteayer en Asamblea dijo que iba a tomar una Licencia Espiritual de seis meses. Que nadie lo busque, dijo. Y dejó una carta personal a cada uno de nosotros."

-"¿Incluyéndome?"

-"Por supuesto. Aquí tengo tu carta… justo entre mis manos."

-"Estela, estoy en problemas ¿A quién designó el Maestro como mi Protector?"

-"A mí."

-"¿A ti? ¡no me jodas!".

-"Gracias por la franqueza, bitch. Yo también confío taaanto en ti..."

Amanda piensa a mil por hora ¿Qué será más fuerte en Estela, su lealtad a la Unión o sus deseos de revancha?. Observa su alrededor la casa en silencio y presiente que por esta vez sería mejor apoyarse en la familia, pero nada más pensarlo, se arrepiente. Ya ha causado demasiado daño como para encima exponer a sus parientes.

-"Estela por favor, ven a recogerme al parque enfrente de la casa de mi papá."

-"Allí mismo voy. Pero que conste algo."

-"¿Qué cosa?"

-"Esto no lo hago ni siquiera por Rocha, es por la Unión y nada más."

-"Comprendido, te espero. Chau."

-"Chau."


Un pálido amanecer se insinúa por entre los cerros cubiertos de neblina.


Sigilosamente, Amanda abre la puerta y sale a la calle.