Minuto Noventa

-"Tengo que decirte algo."
-"Qué bueno, yo también."
Miguel sonríe con el paquete de afiches bajo el brazo -que ha traído de la oficina de Amnistía Internacional de Catalunya-. Está de buen humor, le acaban de elegir coordinador de grupo.
Claudia agacha la cabeza.
-"No es lo que imaginas… no es algo bueno."
Arquea la mirada.
-"A ver, dime mujer: ¿problemas? "
-"Seré directa, Miguel, anoche no salí con mis amigas de la Universidad… te mentí, estuve con un hombre."
-"Bueno, normal… está bien que tengas amigos hombres, no tienes porqué ser tan dramática."
Mira hacia la ventana. Suspira profundamente
-"Escúchame bien: te he engañado de verdad, me he acostado con otro."
Mudez.
Se pone de pie y avanza hacia la sala. Se encoge en el sofá y prende el televisor. Fútbol. Están jugando el Barcelona contra el Atleti. Coloca sobre la mesa los materiales de trabajo.
-"¿No me vas a decir nada?."
-"Déjame ver el partido ¿sí?."
Claudia desespera.
-"¡Te he sacado la vuelta huevón! ¡reacciona! ¡di algo!"
-"No grites que me duele la cabeza."
No puede más. Arroja una botella de vino vacío contra la pared.
-"¿Qué te pasa?"
-"¡¿Qué te pasa a ti?! ¡Te estoy diciendo que he hecho el amor con otro!"
-"Ya te oí… miércoles, hay que recoger estos vidrios del piso, no vaya ser que nos cortemos."
Miguel apaga la tele y se dirige a la cocina. Toma la escoba y el recogedor.
-"No te entiendo: ¿no te importa lo que te he dicho?"
-"Sí que me importa. Me importa tanto que voy a hacer como que no he escuchado nada... Por favor, muévete a la izquierda, que hay esquirlas ahí en la esquina ¿podrías colaborar en la limpieza si es mucho pedir?"
-"¿Y tú? ¿Podrías portarte como un hombre de verdad si es mucho pedir?"
Una respuesta sarcástica:
-"Okei, espérate que arroje esto a la basura, que luego te gritaré bien fuerte, te daré un par de golpes por puta y de ahí buscaré a ese conchesumare para sacarle la mierda... ¿contenta? ¿es eso lo que quieres escuchar?"
Una sincera expresión:
-"No te entiendo."
Ahora es él quien suspira. Culmina de arrojar los últimos restos al basurero.
-"Solamente busco una vida en paz y amor, ¿vale?. Mira lo feliz que he venido de la calle. No quiero broncas. ¿Es tan difícil de entender?
-"Y para estar en paz vas hacerte el tonto, como que aquí no ha pasado nada ¿no?. "
-"Eso mismo, Clau."
-"¿Y qué hay de nuestra relación?"
-"A estas alturas tú bien lo sabes."
Gol del Barça. Se oye a vecinos gritar eufóricos. Miguel decide encender de nuevo la tele.
-"¡¿Saber qué?!"
Lo observa observar el fútbol. En el edificio del frente puede atizbar las mismas imágenes de camisetas azulgranas y rojiblancas sobre un césped verde iluminado por los potentes reflectores del Camp Nou.
-"Que te quiero mucho, Claudita linda, pero que ya no te amo."
Minuto Noventa. Gol del Atlético de Madrid. Uno a uno.
Silencio.
-"Qué bueno, yo también."
Miguel sonríe con el paquete de afiches bajo el brazo -que ha traído de la oficina de Amnistía Internacional de Catalunya-. Está de buen humor, le acaban de elegir coordinador de grupo.
Claudia agacha la cabeza.
-"No es lo que imaginas… no es algo bueno."
Arquea la mirada.
-"A ver, dime mujer: ¿problemas? "
-"Seré directa, Miguel, anoche no salí con mis amigas de la Universidad… te mentí, estuve con un hombre."
-"Bueno, normal… está bien que tengas amigos hombres, no tienes porqué ser tan dramática."
Mira hacia la ventana. Suspira profundamente
-"Escúchame bien: te he engañado de verdad, me he acostado con otro."
Mudez.
Se pone de pie y avanza hacia la sala. Se encoge en el sofá y prende el televisor. Fútbol. Están jugando el Barcelona contra el Atleti. Coloca sobre la mesa los materiales de trabajo.
-"¿No me vas a decir nada?."
-"Déjame ver el partido ¿sí?."
Claudia desespera.
-"¡Te he sacado la vuelta huevón! ¡reacciona! ¡di algo!"
-"No grites que me duele la cabeza."
No puede más. Arroja una botella de vino vacío contra la pared.
-"¿Qué te pasa?"
-"¡¿Qué te pasa a ti?! ¡Te estoy diciendo que he hecho el amor con otro!"
-"Ya te oí… miércoles, hay que recoger estos vidrios del piso, no vaya ser que nos cortemos."
Miguel apaga la tele y se dirige a la cocina. Toma la escoba y el recogedor.
-"No te entiendo: ¿no te importa lo que te he dicho?"
-"Sí que me importa. Me importa tanto que voy a hacer como que no he escuchado nada... Por favor, muévete a la izquierda, que hay esquirlas ahí en la esquina ¿podrías colaborar en la limpieza si es mucho pedir?"
-"¿Y tú? ¿Podrías portarte como un hombre de verdad si es mucho pedir?"
Una respuesta sarcástica:
-"Okei, espérate que arroje esto a la basura, que luego te gritaré bien fuerte, te daré un par de golpes por puta y de ahí buscaré a ese conchesumare para sacarle la mierda... ¿contenta? ¿es eso lo que quieres escuchar?"
Una sincera expresión:
-"No te entiendo."
Ahora es él quien suspira. Culmina de arrojar los últimos restos al basurero.
-"Solamente busco una vida en paz y amor, ¿vale?. Mira lo feliz que he venido de la calle. No quiero broncas. ¿Es tan difícil de entender?
-"Y para estar en paz vas hacerte el tonto, como que aquí no ha pasado nada ¿no?. "
-"Eso mismo, Clau."
-"¿Y qué hay de nuestra relación?"
-"A estas alturas tú bien lo sabes."
Gol del Barça. Se oye a vecinos gritar eufóricos. Miguel decide encender de nuevo la tele.
-"¡¿Saber qué?!"
Lo observa observar el fútbol. En el edificio del frente puede atizbar las mismas imágenes de camisetas azulgranas y rojiblancas sobre un césped verde iluminado por los potentes reflectores del Camp Nou.
-"Que te quiero mucho, Claudita linda, pero que ya no te amo."
Minuto Noventa. Gol del Atlético de Madrid. Uno a uno.
Silencio.


2 Comments:
Cada día reviso tu blog esperando una nueva historia. Me tienes cautivada con tus personajes, besos!
Gracias por tu comentario amiga querida... de verdad que me ayudan mucho tus palabras de aliento,
Besos a ti,
JF
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