Ilusiones

Dos manos entrelazadas.
De repente, el amor. Aquel amor postergado. Aquel sentimiento evadido. Años viviendo en el despecho. Huyendo. Disfrazando de amistad todo sentimiento comprometedor. Y de repente, inevitable como un terremoto, el amor.
De repente, el amor. Aquel amor anhelado. Aquel sentimiento soñado. Años viviendo en la soledad. Desesperando. Disfrazando de eternidad cualquier sentimiento incipiente. Y de repente, inevitable como el verano, el amor.
Chiquilla, chiquilla. Existías finalmente. ¿Porqué has tardado tanto en venir?. Tu rostro tímido y dulce. Tus palabras de sabihonda. Tu risa fresca, tu piel suave, tu cabello oliendo a flores. Rebelde sanadora que lo cuestiona todo y ahora hasta a mis propios votos.
Maestro, querido maestro. Viniste a rescatarme de una vida absurda. ¿Qué de bueno he hecho yo para merecer el milagro de tu aparición? Tus palabras acertadas, tu voz ronca como la de un león. Robusto y tierno león que guías mi camino, mi profesión y ahora hasta mi propio corazón.
Ojos color té, té de jazmín, de ti, de ti, me enamoraré.
Ojos color menta, de menta primaveral, mi azúcar y mi sal, en mí la pasión inventa… y conmigo para lo que todo fuese, cuenta.
Amanda, terminaré por creerme que esto es verdad.
Es, Augusto, es.
Parecía imposible.
Aprende a creer en nuestras almas.
Tú aprendiste mis lecciones.
Ahora es tú turno de confiar en el destino.
¿Guardarás el secreto?
¿Lo guardaré? ¿Quieres decir que seremos pareja?.
Di: “sí”.
Sí.
Dos corrientes marinas confluyeron. Era inevitable. Allí, en la vieja casona de madera con vista al Pacífico. Una madrugada de tantas. En silencio y a oscuras. El amor, simplemente el amor irrumpió inocente e irresponsable.
Una “unión” dentro de la Unión. Una herejía. La ruptura de los votos de castidad de un hombre de mediana edad. El final de la adolescencia de una mujercita impetuosa. El preanuncio de la Crisis.
Las cartas echadas estaban.
Esta historia terminaría como terminan todas las ilusiones.
Alumna y Maestro. Estela lo sabía. Que todo se lo llevaría tras de sí la luz. Era cuestión de hacer de tripas, corazón y que pase el tiempo. Entonces ella ocuparía su lugar, como buena Angel de las Crisis que era. Que siempre fue y será.
Más, por ahora: tan sólo dos cuerpos entrelazados, amando y dejándose amar.
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Capítulo correspondiente a la Parte II : "Ilusiones".
Fecha en la ficción: Año 2001
De repente, el amor. Aquel amor postergado. Aquel sentimiento evadido. Años viviendo en el despecho. Huyendo. Disfrazando de amistad todo sentimiento comprometedor. Y de repente, inevitable como un terremoto, el amor.
De repente, el amor. Aquel amor anhelado. Aquel sentimiento soñado. Años viviendo en la soledad. Desesperando. Disfrazando de eternidad cualquier sentimiento incipiente. Y de repente, inevitable como el verano, el amor.
Chiquilla, chiquilla. Existías finalmente. ¿Porqué has tardado tanto en venir?. Tu rostro tímido y dulce. Tus palabras de sabihonda. Tu risa fresca, tu piel suave, tu cabello oliendo a flores. Rebelde sanadora que lo cuestiona todo y ahora hasta a mis propios votos.
Maestro, querido maestro. Viniste a rescatarme de una vida absurda. ¿Qué de bueno he hecho yo para merecer el milagro de tu aparición? Tus palabras acertadas, tu voz ronca como la de un león. Robusto y tierno león que guías mi camino, mi profesión y ahora hasta mi propio corazón.
Ojos color té, té de jazmín, de ti, de ti, me enamoraré.
Ojos color menta, de menta primaveral, mi azúcar y mi sal, en mí la pasión inventa… y conmigo para lo que todo fuese, cuenta.
Amanda, terminaré por creerme que esto es verdad.
Es, Augusto, es.
Parecía imposible.
Aprende a creer en nuestras almas.
Tú aprendiste mis lecciones.
Ahora es tú turno de confiar en el destino.
¿Guardarás el secreto?
¿Lo guardaré? ¿Quieres decir que seremos pareja?.
Di: “sí”.
Sí.
Dos corrientes marinas confluyeron. Era inevitable. Allí, en la vieja casona de madera con vista al Pacífico. Una madrugada de tantas. En silencio y a oscuras. El amor, simplemente el amor irrumpió inocente e irresponsable.
Una “unión” dentro de la Unión. Una herejía. La ruptura de los votos de castidad de un hombre de mediana edad. El final de la adolescencia de una mujercita impetuosa. El preanuncio de la Crisis.
Las cartas echadas estaban.
Esta historia terminaría como terminan todas las ilusiones.
Alumna y Maestro. Estela lo sabía. Que todo se lo llevaría tras de sí la luz. Era cuestión de hacer de tripas, corazón y que pase el tiempo. Entonces ella ocuparía su lugar, como buena Angel de las Crisis que era. Que siempre fue y será.
Más, por ahora: tan sólo dos cuerpos entrelazados, amando y dejándose amar.
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Capítulo correspondiente a la Parte II : "Ilusiones".
Fecha en la ficción: Año 2001


2 Comments:
Valiente Estela.
Estela es un Arcano XI ("La Fuerza"). Valiente en la resistencia.
Gracias por seguirme, amiga, te cuento que con este capitulo se cierra la parte II (ya se cerro la I y la III).
Le quedan 2 capitulos a la Parte IV, el capitulo final de la V Parte y el Epilogo... el final esta cerca como verás.
Suerte en todo, hablamos, abrazos,
JF
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