El ilusionado y la justicia

Estuve mucho tiempo solo y de pronto la conocí. Parecía la perfecta mujer imperfecta con la que siempre había soñado. Mi complemento. Alguien a quien ayudar, alguien de quién recibir. Alguien para caminar juntos. Alguien para abrazar, atesorar, amar.
De pronto caí en la cuenta que lo nuestro era imposible. Qué tristeza. Sociedad cruel: una norma nos separaba.
Me miré al espejo y pensé si era sensato quebrar las convenciones e ir en pos suyo. ¿Haría ella lo mismo por mí?.
La Justicia[1]–que andaba por detrás observándome- me mira entonces con sus ojos de sabia inquisidora y me dice:
-“¿Ves esta balanza? Es el equilibrio que haz de mantener”.
Y prosigue:
-“¿Ves esta espada? Es el destino que les espera a quienes desafían el equilibrio”.
Me quedo observándola cuál Edipo a la Esfinge, temeroso y temerario a la vez, y le respondo:
-“Arcano Octavo que refrenas toda imprudencia y arrogancia, Justicia humanizada que pone en su lugar al Carruaje[2] desbocado del éxito precoz, ¿Me ves acaso a mí humilde taciturno, con un equilibrio sentimental que mantener o más bien no crees acaso que mi hora es de construir uno nuevo?”.
En silencio, la Justicia, sin abandonar su severidad, muy sutilmente parpadea ante Las Estrellas[3].
En ese abrir y cerrar de ojos, que corresponde al mío propio, hallo la respuesta.
Como diría Charles Chaplin: “Si lloras porque todo está oscuro, las lágrimas te impedirán ver las estrellas”. Así sea.
[1] “VIII.La Justice” (Tarot de Marsella)
[2] “VII. Le Chariot” (ídem)
[3] “XVII. Les Etoiles” (ídem)
De pronto caí en la cuenta que lo nuestro era imposible. Qué tristeza. Sociedad cruel: una norma nos separaba.
Me miré al espejo y pensé si era sensato quebrar las convenciones e ir en pos suyo. ¿Haría ella lo mismo por mí?.
La Justicia[1]–que andaba por detrás observándome- me mira entonces con sus ojos de sabia inquisidora y me dice:
-“¿Ves esta balanza? Es el equilibrio que haz de mantener”.
Y prosigue:
-“¿Ves esta espada? Es el destino que les espera a quienes desafían el equilibrio”.
Me quedo observándola cuál Edipo a la Esfinge, temeroso y temerario a la vez, y le respondo:
-“Arcano Octavo que refrenas toda imprudencia y arrogancia, Justicia humanizada que pone en su lugar al Carruaje[2] desbocado del éxito precoz, ¿Me ves acaso a mí humilde taciturno, con un equilibrio sentimental que mantener o más bien no crees acaso que mi hora es de construir uno nuevo?”.
En silencio, la Justicia, sin abandonar su severidad, muy sutilmente parpadea ante Las Estrellas[3].
En ese abrir y cerrar de ojos, que corresponde al mío propio, hallo la respuesta.
Como diría Charles Chaplin: “Si lloras porque todo está oscuro, las lágrimas te impedirán ver las estrellas”. Así sea.
[1] “VIII.La Justice” (Tarot de Marsella)
[2] “VII. Le Chariot” (ídem)
[3] “XVII. Les Etoiles” (ídem)


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home