Antes que se muera

Antes que se muera quiero expresar algunas ideas sobre Fidel Castro y lo que como personaje emblemático representa desde mi punto de vista.
Provengo de una familia de izquierda y como es de suponer, fui de niño criado bajo el enaltecimiento de dicho personaje. Con los años, en mi adolescencia, empecé a criticarlo ferozmente.
Alguien por ahí me dijo que tal actitud se correspondía con la rebelión frente a la figura del padre. Puede ser. El hecho es que ya no soy más un jovencito, tengo mi panorama intelectual, creo, más cimentado y lo que viene a continuación se corresponde a un análisis lo mas desapasionado posible.
A mi entender son dos los grandes argumentos que se esboza a su favor de su carrera política: las conquistas de los derechos sociales y económicos de la Revolución Cubana y la dignidad de haber resistido al imperialismo norteamericano.
Hasta donde sé ni sus más férreos defensores pueden negar la sistemática y abusiva maquinaria represiva que en Cuba violenta los derechos civiles y políticos más elementales. En el más extremo de los casos procuran minimizarla, pero no llegan a negarla.
Asumiendo que no es un ideal de ningún pensamiento moderno -y el socialismo no es la excepción- el suprimir libertades como la de expresión o la de asociación. Nos hallamos en el debate usualmente con el dilema de hasta qué punto es necesario soslayar una clase de derechos (los sociales y económicos) al fin de realizar otra clase de derechos (los civiles y políticos).
En tal encrucijada los defensores de Fidel Castro suelen argumentar que logros como erradicar la desnutrición infantil o el analfabetismo son más importantes que poder manifestar públicamente las ideas o formar organizaciones sociales independientes del Estado y que habiendo de optar son preferibles las primeras sobre las segundas.
Entonces llegado a este punto quedan dos opciones: o asumir abiertamente que la Revolución Cubana no contempla en su modelo los derechos civiles y políticos, o considerar que en forma estratégica estos quedan postergados hasta un momento que puedan realizarse sin afectar los derechos sociales y económicos.
Si la respuesta es la primera, pues no me queda más que señalar abiertamente mi oposición radical al proyecto revolucionario. Si la respuesta es la segunda, pues mi postura es que la Revolución ha fracasado pues no existe forma de posponer derechos por más de cinco décadas que no se entienda como ineficiente en el caso más generoso o simplemente hipócrita en una postura más realista.
La libertad del individuo, de pensar, de informarse, de compartir sus ideas, de asociarse, de asumir opciones personales (como la sexualidad) , de elegir a sus representantes, forma parte de mis ideales más profundos y en este sentido no puedo menos que repudiar al régimen de Fidel Castro.
No me parece justificable bajo ningún concepto monopolizar el poder durante cincuenta años, encarcelar a personas por el simple hecho de pensar diferente (o peor aún, por ser como son, el caso de los homosexuales), impedir que la gente se informe libremente de lo que acontece a su alrededor, prohibir la entrada y salida del país, etc…
Y es desde aquí donde enfocamos el segundo argumento de quienes defienden a la dictadura de Fidel Castro: la Dignidad de resistir al Imperialismo.
Vayamos desde el principio ¿Qué es el Imperialismo? Pues en forma sintética el sometimiento de la libre voluntad de un país al abuso de una potencia extranjera. ¿Es eso indigno? Pues claro que sí lo es.
Y sin embargo, cumplido el propósito de resistir al Imperialismo Norteamericano ¿Le ha restaurado su dignidad al pueblo de Cuba Fidel Castro?. Sostengo que no, pues creo que es difícil imaginar más humillación que la de un país entero amarrado de ojos, orejas y boca, que sólo puede ver, oír y decir lo que su Amo Comunista le dice que oiga, diga y vea. Un país condenado a la esclavitud del miedo. Un pueblo de sumisos a los que se les ha secuestrado la Verdad y la Libertad. Y ello, en buena cuenta es lo que ha conseguido Fidel Castro en Cuba.
¿Qué nadie se muere de hambre en Cuba? Bueno, en un buen corral de gallinas, tampoco nadie se muere de hambre. ¿Qué todos saben leer? Si lo único que pueden leer es la “verdad oficial” pues claro está que la lectura está al servicio de la sumisión únicamente –cuales perros que memorizan las órdenes del amo-. ¿Que más indignos son otros países donde los niños mueren por que el Estado no da vacunas mientras en Cuba el Estado te deja vivo hasta el día que piensas diferente y entonces, al paredón ? Muy probablemente sean más indignos otros países, pero argumentativamente es como decir que si yo he matado a mi vecino debo estar con la conciencia tranquila –y con la frente en alto- porque en el mundo hay muchos genocidas.
En pocas palabras, no hay Dignidad sin Libertad y tampoco hay Dignidad sin Verdad. Y en este sentido la resistencia al imperialismo es menos que victoria pírrica. Es carente de sentido pues no cumplió el objetivo de dignificar al país sino todo lo contrario.
Pero lo peor de Fidel Castro acaso más que su Revolución fracasada, es lo que representa.
Me refiero al modelo del “Revolucionario Victorioso” a punta de arbitrariedad, chantaje, sentimentalismo burdo, mesianismo y violentismo
Arbitrario, porque dicta lo bueno o lo malo, e incluso lo cierto e incierto a su antojo y según sus intereses. Así, él es el sumo intérprete de lo que acontece en la isla al tiempo que las demás voces son acalladas por el insulto, los barrotes y el fusil.
Chantajista, porque pregona que estás con él o en su contra. O estás por la niñez alimentada o por el libertinaje de expresión, o apoyas la revolución o le lames las botas al imperio. O eres bueno (si te sometes a él) o eres malo (lo contrario).
Sentimentalismo burdo, porque vende la idea errónea que uno debe reír, llorar y hasta morir por unos colores, aún cuando sus contenidos hayan sido largamente desnaturalizados por él mismo. Hablo de su propuesta socialista y de su proyecto latinoamericanista. ¿Qué clase de socialismo es ese en donde generaciones enteras nacen sin las oportunidades mínimas de llegar tan lejos como los hijos de los líderes? ¿Qué clase de latinoamericanismo es ese en donde se irrespeta constantemente la voluntad de los pueblos hermanos cada vez que ésta opta libremente por un modelo no socialista (o simplemente no afín a la Revolución Cubana)?
Mesianista, porque de modo puntilloso se alaba y se hace alabar en una maquinaria de propaganda destinada a hacernos creer que todo mérito revolucionario es a fin de cuentas suyo y solo suyo y que sin él ni Cuba ni América Latina habrían despertado en su conciencia y activismo social antiimperialista.
Violentista, porque ha extendido la idea que un verdadero cambio social sólo se hace por las armas. Y glorifica la violencia no sólo como medio sino como fin en múltiples actos materiales y simbólicos.
Y en todos estos cinco sentidos creemos que lo que Fidel Castro representa se resumen en tres ideas-mensaje con las cuales él ha corrompido pretendidamente el ideal del Revolucionario Victorioso : Inmoralidad, Cobardía y Traición (digo “pretendidamente” porque los ideales están allí invictos para que futuras generaciones los hagan suyos, los ideales permanecen siempre)
Inmoral, porque manipula en el mejor de los casos o decide directamente –en el peor- el destino de mucha gente inconsultamente –y si esto suena muy duro, piénsese simplemente en las personas que han nacido, crecido y envejecido en Cuba en todo este tiempo-.
Cobarde, porque expone la vida misma y la adecuada calidad de vida de los demás mientras él ni arriesga su pellejo ni se priva de lujos (y si se arriesgó alguna vez, allá por tiempos muy lejanos vivirá toda una vida para decir que se lo debemos agradecer por los siglos de los siglos –y bueno,gente como Franco, Hitler o Mussolini también arriesgó su vida y no veo porqué haya que agradecerles el gesto- ).
Traidor, porque llanamente ha traicionado los ideales en nombre de los cuales insurgió e igual de grave, traicionó a un gran número de sus propios compañeros revolucionarios (ilustres y no tan ilustres traicionados por Castro hay muchos, desde Hubert Mattos hasta el general Ochoa).
El mensaje que Fidel Castro como personaje representa es: “sé así como Yo –Inmoral, Cobarde, Traidor- por los métodos que Yo he usado –violentismo, sentimentalismo, arbitrariedad, chantaje y mesianismo- y el Pueblo te glorificará como su Líder Revolucionario”. Y para corroborar lo peligroso de ello echad una mirada a personajes tan nefastos como Hugo Chávez, Daniel Ortega o el Subcomandante Marcos, todos ellos fieles émulos de Fidel Castro.
Provengo de una familia de izquierda y yo en lo personal me considero de izquierda. Ya en otras ocasiones he expresado que para mí significa ello. Baste ahora aclarar un punto básico: ser de Izquierda es ponerse en el lugar de los más débiles y trabajar junto a ellos (no encima de) por una sociedad mejor.
Pensando en todos aquellos que han sufrido prisión, tortura, exilio, muerte, mordaza, difamación, mentira y odio de parte de la opresión pseudo-socialista de Fidel Castro (o sea, la mayoría de los cubanos y cubanas) es que me considero respecto a Cuba un Izquierdista Anticastrista.
Porque creo en que es posible una sociedad mejor, más democrática y más justa, hago votos de esperanza para superar un día vía el análisis histórico y la acción a un caudillo de hoy (que muy probablemente sea un ícono del mañana) como lo es Fidel Castro Ruz.


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